Apocalipsis 17:5 y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.
Salmos 141:7
Salmos 141:7 Como quien hiende y rompe la tierra, Son esparcidos nuestros huesos a la boca del Seol.