Santiago 4:4 ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
Deuteronomio 32:5
Deuteronomio 32:5 La corrupción no es suya; de sus hijos es la mancha, Generación torcida y perversa.