Mateo 26:65 Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído su blasfemia.
Eclesiastés 3:7
Eclesiastés 3:7 tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;