Salmos 63:1 Libro: Salmos 63 Salmos 63:1 Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas,
Lucas 2:13 Libro: Lucas 2 Lucas 2:13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:
Génesis 46:4 Libro: Génesis 46 Génesis 46:4 Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos.