Levítico 11:5 Libro: Levítico 11 Levítico 11:5 También el conejo, porque rumia, pero no tiene pezuña, lo tendréis por inmundo.
Juan 5:11 Libro: Juan 5 Juan 5:11 El les respondió: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.
Eclesiastés 2:23 Libro: Eclesiastés 2 Eclesiastés 2:23 Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.