Jeremías 2:25 Libro: Jeremías 2 Jeremías 2:25 Guarda tus pies de andar descalzos, y tu garganta de la sed. Mas dijiste: No hay remedio en ninguna manera, porque a extraños he amado, y tras ellos he de ir.
Mateo 10:32 Libro: Mateo 10 Mateo 10:32 A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
Levítico 14:57 Libro: Levítico 14 Levítico 14:57 para enseñar cuándo es inmundo, y cuándo limpio. Esta es la ley tocante a la lepra.