Daniel 10:8 Quedé, pues, yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó fuerza en mí, antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento, y no tuve vigor alguno.
1 Timoteo 3:6
1 Timoteo 3:6 no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.