Salmos 102:5 Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado a mi carne.
2 Corintios 2:7
2 Corintios 2:7 así que, al contrario, vosotros más bien debéis perdonarle y consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza.
Salmos 102:5 Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado a mi carne.