Salmos 102:11 Mis días son como sombra que se va, Y me he secado como la hierba.
Eclesiastés 2:20
Eclesiastés 2:20 Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo…
Salmos 102:11 Mis días son como sombra que se va, Y me he secado como la hierba.