1 Tesalonicenses 2:5 Libro: 1 Tesalonicenses 2 1 Tesalonicenses 2:5 Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo;
Marcos 9:36 Libro: Marcos 9 Marcos 9:36 Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo:
Gálatas 3:16 Libro: Gálatas 3 Gálatas 3:16 Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.