Cantares 2:7 Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, Por los corzos y por las ciervas del campo, Que no despertéis ni hagáis velar al amor, Hasta que quiera.
Cantares 4:5
Cantares 4:5 Tus dos pechos, como gemelos de gacela, Que se apacientan entre lirios.