Ezequiel 23:20 Libro: Ezequiel 23 Ezequiel 23:20 Y se enamoró de sus rufianes, cuya lujuria es como el ardor carnal de los asnos, y cuyo flujo como flujo de caballos.
Salmos 74:9 Libro: Salmos 74 Salmos 74:9 No vemos ya nuestras señales; No hay más profeta, Ni entre nosotros hay quien sepa hasta cuándo.
Mateo 12:4 Libro: Mateo 12 Mateo 12:4 cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes?