1 Tesalonicenses 2:8 Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos.
Gálatas 1:20
Gálatas 1:20 En esto que os escribo, he aquí delante de Dios que no miento.